SURYA NAMASKAR

Hoy vamos a comentar una de las prácticas clásicas más completas dentro del Hatha yoga: Surya namaskar o saludo al sol.

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Se trata de una técnica muy antigua que se realiza como muestra de gratitud al sol, fuente de vida en nuestro planeta.

Tan importante es realizar correctamente cada asana, como la intención que ponemos en su práctica. Idealmente debemos practicar los saludos al sol con el corazón lleno de agradecimiento hacia el gran astro. Usamos nuestro cuerpo como una herramienta para adorar al astro rey y despertar nuestro fuego interior.

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La intención primaria de esta serie de posturas, es despertar la energía solar, que duerme en el punto del ombligo. Surya namaskar, activa el plexo solar, despertando el poder sanador de la energía del sol en nuestro cuerpo. Esto tiene un efecto también en la mente, calmándola y estabilizándola.

Los antiguos yogis recomendaban su práctica para activar el plexo solar, incrementando la creatividad y la intuición.

Sri Sri Ravi Shankar, se refería a esta zona del cuerpo con las siguientes palabras:    “ Todas nuestras emociones se acumulan en el plexo solar, y ese es el sitio desde el que nace nuestra intuición. El plexo solar tiene el tamaño de una almendra. Sin embargo, para las personas que practican yoga y meditación, su tamaño llega a ser tres veces mayor. Cuanto más expandido esté el plexo solar, mayor es la estabilidad mental y tu intuición”.

Beneficios del saludo al sol

Surya Namaskar debería practicarse a la salida del sol, pero es una práctica perfecta para realizar como calentamiento antes de una sesión de asanas o de meditación. Su práctica regular mejora la circulación de la sangre, activa y estimula todo el organismo, ayudando a mantenerlo sano. Practicado por la mañana, revitaliza todo el organismo y refresca la mente, preparándonos para afrontar el día. Si lo realizas a un ritmo rápido, es un buen ejercicio de cardio que te ayudará a mantenerte en forma.

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Con un par de ciclos, puedes despertar tu fuego digestivo, energetizar el sistema nervioso, equilibrar el flujo de prana en tu organismo, además de activar todo tu cuerpo y mejorar tu estado de ánimo.

Los saludos al sol son una puerta de entrada a tu cuerpo sutil, despertando el poder sanador, ganando vitalidad y ayudando a tu cuerpo a mantenerse joven.

Pero más allá de estos beneficios, la dimensión espiritual de esta práctica es más profunda, por lo que tenemos que tener ambas en cuenta.

Una aproximación espiritual a Surya namaskar 

Comienza con varias rondas del saludo al sol (la modalidad que conozcas y suelas practicar ya que existen distintas versiones).

En postura de Tadasana, de pie, lleva tus manos juntas al centro del pecho. Cierra los ojos y conecta con tu respiración, haciéndola suave y sin esfuerzo.

Lleva tu atención a la zona del ombligo, (tercer chakra), y visualiza una hoguera en tu interior. La pelvis es la estructura donde se asienta el fuego. Visualiza las llamas llenando tu abdomen y alzándose hasta el esternón.

Tomate tres respiraciones profundas, en cada inhalación el fuego se hace más intenso, y en cada exhalación se hace más suave.

Lleva tu atención ahora al cuarto chakra, al centro del corazón. Manteniendo tu atención en este punto, conecta con un sentimiento de gratitud y respeto hacia el universo y hacia el sol, fuente de toda vida y generador de luz y calor.

Por un momento lleva tu atención de nuevo al punto del ombligo, y visualiza las llamas dentro del mismo. El punto del ombligo simboliza el centro del fuego, de la luz, del sol radiante. Mientras te mantienes enfocado en este punto, puedes repetir el mantra raíz del fuego “RAM”. También si lo conoces, puedes entonar el Gayatri mantra, con la mente concentrada en el sol interior del tercer chakra.

Aquí tienes una preciosa versión cantada por Deva Premal:

https://www.youtube.com/watch?v=-rZs5r44qD0

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Los yogis que están interesados en despertar sus poderes curativos, realizan distintas prácticas en torno al sol. Una de ellas, se llama Trataka, y consiste en mirar fijamente los primeros rayos del sol al amanecer y los últimos en su puesta. Otras prácticas que giran en torno al sol y su energía, son la de “beber” los rayos de sol con la ayuda del Pranayama, o llevar la energía solar a través de los chakras, desde la base de la columna hasta la coronilla.

La dimensión espiritual de los saludos al sol, es mucho más profunda y gratificante que la práctica física por si sola. Os recomiendo incorporar esta parte más sutil en vuestra práctica. La intención con la que hacemos las cosas, es tan importante o más, que el propio acto.

Namasté queridos!

 

 

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