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El sentido original de todo esto…

A menudo cuando me preguntan cual es mi profesión, al decir que soy profesora de yoga, suelo escuchar cosas como: “Que bien,… yo es que tengo muy poca flexibilidad”. No sabes lo corriente que es esta respuesta.

Con todos los beneficios que nos ofrece el yoga, con todo su poder transformador, la elasticidad sin embargo, es el primer beneficio que la gente asocia con el yoga. Seguramente, los principales culpables de esto, seamos los propios profesores. Cuando subimos fotos a las redes sociales realizando las posturas más llamativas y exigentes, haciendo alarde de una elasticidad circense, estamos alimentando esa imagen… pero lo cierto es que si nos volvemos a los orígenes del yoga, no encontraremos apenas menciones al cuerpo.

Alicia asanas-17

Lo más curioso, es que si te adentras en los textos tradicionales del yoga, como el Hatha yoga Pradipika, la Bhagavad Gita o los yoga sutras de Patanjali, no encontrarás una sola palabra sobre estiramientos y de hecho, tampoco sobre posturas de yoga. ¿No te parece curioso? Por ejemplo, en los yoga sutras de Patanjali, sólo hace referencia a la postura en unas pocas ocasiones:
Sutra 2.46 Sthira sukham asanam
 
La postura ha de ser firme y placentera

Cada vez que realizamos un asana, el cuerpo debe estar tan estable que nos permita ir más allá del mismo, la estabilidad del cuerpo nos lleva a la estabilidad de la mente.

Sutra 2.47 Prayatna saithilya ananta samapattibhyam

Si se reprime la natural tendencia a la inquietud y se medita en lo infinito, se logra la postura firme y placentera.

Sutra 2.48 Tatah dvanda anabhighata

Lograda la postura, no obstruirán las cualidades, es decir, ya no molestarán las dualidades, el bien y el mal, el calor y el frío y demás pares de opuestos.

En el siguiente sutra, hace referencia a la respiración: “entonces se pueden dominar los movimientos de exhalación e inhalación”. Cuando se ha logrado la postura, es posible dominar e interrumpir a voluntad los movimientos de prana. Entonces obtiene el hombre la facultad de pranayama o dominio de las fuerzas vitales del cuerpo”.

El resto de los sutras se refieren al control de la mente, la actividad mental, como conseguir el conocimiento de la realidad sin velos, etc..

Como ves, es una manera muy distinta de entender el yoga y emprender su práctica. Cuando haces tu práctica, ¿te sientes estable y cómoda en cada una de tus asanas?, cuando estás en un asana, ¿tu mente está meditando en lo infinito, en el momento presente, o quizá estás recordando lo que tienes que hacer después..?, ¿en que piensas mientras practicas yoga?, ¿cual es tu objetivo final?, ¿practicas yoga para tener un cuerpo más fuerte y flexible o lo haces para mejorar cada aspecto de tu vida?

Creo que es importante, que como estudiantes de yoga nos planteemos y respondamos estas preguntas, y que tratemos de integrar las enseñanzas tradicionales, para no olvidar el sentido original de todo esto.

Namaste!

Maha Mudra, el gran sello

Namasté amigos!

Se nos va el verano y septiembre ya asoma la nariz, trayéndonos nuevos proyectos y dándonos la oportunidad de retomar otros. Es también un buen momento para pensar cómo queremos finalizar el año. En este último cuarto de año me he propuesto nuevos retos, pero sobre todo me gustaría seguir profundizando en el estudio y la práctica del yoga. Quiero seguir practicando aquellas asanas que aún me cuestan o no puedo hacer, experimentando con la ductilidad del cuerpo y con el tesón y el esfuerzo para conseguir nuevas metas.

También quiero seguir aprendiendo. Aprender, en el yoga, supone poner en práctica en uno mismo, es decir experimentar y observar los resultados en tu propio cuerpo, mente y espíritu, como los alquimistas de la antigüedad. Ante mi se abre ahora el reto de estudiar y practicar en el laboratorio de mi mente y cuerpo los distintos tipos de Mudras.

¿Que son los mudras?

Existen muchas definiciones de esta palabra. En algunos textos la encontrarás traducida como “Sello”, y realmente los mudras son como cierres del cuerpo, o circuitos que permiten que el prana circule en determinada dirección.                       Una definición que me gusta es la que da Swami Digambarji :“Mudra es la actitud de cuerpo y mente que el yogui adopta cuando está al borde de la experiencia espiritual”. Es decir, que un mudra también es la actitud con la que te enfrentas a una actividad, en este caso la práctica espiritual.

El término mudra proviene de la literatura tántrica y tiene varios significados como hemos visto. Puede referirse a una postura del cuerpo, de los ojos o a una posición determinada de manos y dedos. Está formado por “mud” que significa disfrutar o ser feliz, y “ra” que es dar. Por ello podríamos traducir mudra como algo que “da felicidad”.                                                              El Gheranda Samhita es el texto que habla de un mayor número de mudras, veinticinco en total, englobando dentro de estos los bhandas, posiciones de los ojos e incluso pranayamas.El propósito según este texto, es conseguir estabilidad o “sthira”, mientras que otros textos aluden al despertara de la kundalini.

Desde el punto de vista fisiológico, en los mudras se trata de controlar conscientemente algunos músculos semivoluntarios donde se integran el sistema nervioso central y el autónomo, como el esfínter anal, el diafragma, músculos de la garganta, etc… Los mudras también trabajan creando presión interna en numerosos órganos, tonificándolos y ayudando a descongestionarlos y estimulándolos para su correcto funcionamiento. Con el tiempo se adquiere más control sobre actividades autónomas. Los mudras tienen también efecto sobre el funcionamiento de las glándulas endocrinas. En general, los textos hablan sobre sus efectos positivos sobre la salud y también de las precauciones a tener en cuenta, precauciones que iremos viendo en los próximos posts.

En el post de hoy voy a hablar de  “MAHA MUDRA” o “Gran mudra”

 mahamudra

Técnica: Consiste en presionar firmemente el ano con el talón izquierdo, extender la pierna derecha hacia el frente y agarrar el pie con las dos manos. Aplicar Jalandhara bhanda, bajando la barbilla en dirección a la clavícula, y fijar la mirada en el entrecejo (shambavi mudra).

Este mudra equilibra ida y pingala (canales izquierdo y derecho en el cuerpo). En algunos textos se dice que su práctica elimina la tisis, tos, la obstrucción de los intestinos, el agrandamiento del bazo, la indigestión y la fiebre.

La postura en Maha Mudra es una mezcla de dos: Siddhasana y Paschimottanasana. A estas se añade la respiración Ujjayi con kumbakha (corta retención del aliento) y los tres bhandas, Mula bhanda, que se ejerce por la presión del pie contra el ano, Uddiyhana bhanda, que se produce mediante la contracción del abdomen, y Jalandhara Bhanda, que se produce al bajar el cuello hacia la clavícula.

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En esta práctica se recomienda paciencia, regularidad y perseverancia. Como en todas las prácticas de yoga, se necesita constancia y prácticar durante un tiempo para sentir los resultados.

Para hacer bien Maha Mudra se requiere cierta experiencia previa en las asanas de yoga, ya que es necesario poder hacer las posturas de siddhasana y paschimottanasana. La postura completa requiere el estar familiarizado con el pranayama, o al menos con la respiración Ujjayi, así como haber practicado los tres bhandas. No es un mudra pues para principiantes, pero si para estudiantes intermedios o avanzados que deseen experimentar el estado de quietud al que conduce su práctica.

En el próximo post hablaré de Nabho Mudra, el mudra que según el Gheranda Samhita “destruye todas las enfermedades”. De momento pondré en práctica Maha Mudra. Si tu ya lo has practicado y quieres compartir tus experiencias, será de gran ayuda leerlas.