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Asteya o no codiciar lo ajeno

                                                                                                                    ImageHola a tod@s,        

Esta semana vamos a seguir estudiando un poquito de la filosofía que sostiene la práctica del yoga. En las últimas semanas hemos estudiado los conceptos que comprenden la práctica de “Yamas”, o código ético de conducta para aquel que desee ser un yogui. Los conceptos que vimos hasta ahora son Ahimsa, o no violencia, Satya o esa cualidad de ser honesto con uno mismo y con los demás. Esta semana el concepto que vamos a ver es Asteya.

Asteya puede traducirse de varias maneras, la más corriente es “no robar”. También podemos traducirla como honestidad o ausencia de codicia. Una definición más académica podría ser la capacidad para resistir el deseo de lo que no nos pertenece. Contentarse con lo que uno tiene, la justa retribución por su labor y abstenerse de hacerse con todo objeto innecesario. Es decir, no acumular ni consumir desproporcionadamente.

Cuando practicamos Asteya ponemos en práctica el autocontrol. Controlamos ese impulso de poseer, de acaparar objetos, experiencias o sensaciones. Según se dice en la Bhagavad Gita: “ Tras experimentar placer con un objeto, la persona quiere retenerlo pensando que es el origen del placer”,  pero realmente eso no es más que una ilusión. Cuántas veces hemos deseado conseguir un objeto o realizar una actividad o un viaje, pensando que esa experiencia nos daría la felicidad. Esa casa soñada ideal, ese novio perfecto, ese viaje alrededor del mundo, ese curso de masaje, etc.. y una vez conseguidos, experimentamos el mismo vacío de siempre. Nada ni nadie puede darte la felicidad. La felicidad y la plenitud te la tienes que trabajar tu, y una buena herramienta es la práctica del yoga y de la meditación.

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En realidad no necesitamos robar nada, no necesitamos envidiar los éxitos ajenos, ya que cada persona tiene su propio camino y recibe lo que se merece. Conténtate con lo que tienes y vive con el convencimiento de que nunca te ha de faltar lo necesario. El aforismo 37 del Sadhanapada dice así “El no robar firmemente establecido hace que todas las joyas se acerquen a él”. Esto es, cuando tengas asumido plenamente la práctica de Asteya, ten la tranquilidad de que nunca te va a faltar nada y que el universo te dará lo que necesitas para vivir feliz y poder dedicar tiempo a tu camino espiritual y a tu práctica.

Namasté

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Los sutras de Patánjali y Vivir de la luz

Durante el pasado puente de mayo tuve la suerte de acudir a un retiro de yoga donde hemos estado estudiando algunos textos del yoga clásico. La obra por excelencia del yoga clásico son los Yoga sutras de Patánjali.

No se conoce casi nada sobre este yogui, incluso algunos creen que se pudo tratar de varias personas, pero lo interesante es que Patanjali, ya se tratase de una persona o de varias, se encargó de recopilar toda la información que había hasta ese momento sobre el yoga. Hasta esa fecha (entre el primer y segundo siglo después de Cristo), existían ya textos muy antiguos que hablaban de yoga: los vedas, las Upanishads, textos budistas, etc… Patánjali recopiló esa información y la mostró de manera estructurada y concisa.

En total resumió el conocimiento existente en 196 sutras. La palabra “Sutra” viene de “sutura”, “coser”, ya que unos van hilvanándose con los siguientes.

Los sutras son como cápsulas de sabiduría concentrada, las cuales necesitan de un maestro para ser explicadas. Sobre muchos de los sutras se podrían escribir libros enteros. Los sutras tienen también la característica de estar “vivos”, de manera que cuando los lees por segunda, tercera o cuarta vez adquieren nuevos significados que las primeras veces no habías visto.

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Hoy me gustaría hablar de un Sutra perteneciente al segundo capítulo “Kriya yoga” o yoga de la acción:

2.12 “El receptáculo de las obras” tiene su raíz en las aflictivas obstrucciones y su experiencia está en esta vida visible o en la vida invisible”

El “receptáculo de las obras” se refiere a todos los samskaras, y este es un concepto que me gustaría explicar porque se habla mucho sobre él en yoga. Cada vez que ejecutamos una acción o pensamiento, se genera una onda en el cerebro. Una vez que se termina esa acción, pensamos que la onda se ha desvanecido, pero no es así, esa onda queda almacenada en un espacio sutil, y cuando tratamos de recordar esa acción esta onda se intensifica permitiéndonos recordar. Así cada acción y pensamiento se sutilizan y almacenan en la subconciencia. Los yoguis consideran todas esas impresiones o samskaras, negativas, ya que son una obstrucción a la liberación del alma.

Dicen los yoguis que si un hombre logra adquirir poder sobre sus samskaras, podrá transmutar la materia de su cuerpo, reordenando sus partículas y librándose de la enfermedad.

A continuación Swami Vivekananda (uno de los muchos maestros y autores que han comentado los yoga sutras), habla sobre la fisiología humana, como somos los dueños del cuerpo en que vivimos pero hemos perdido el conocimiento ancestral de cómo rejuvenecerlo. Nos hemos degenerado hasta el automatismo, pero antiguamente los yoguis tenían la capacidad de reordenar las moléculas de su cuerpo y rejuvenecerlo. Igualmente, el significado fisiológico del alimento, no tiene por qué ser únicamente como lo entendemos hoy en día, como la asimilación de energía solar que está en la planta comida por un animal. Desde antiguo dicen los yoguis que por medio de la mente puede asimilarse cuanta energía solar se necesite sin recurrir a los medios comunes (por la alimentación).

Sobre este concepto tan interesante y que suena tan extraño, existe un movimiento llamado “Respiracionismo”. La primera vez que escuché hablar de este movimiento fue en el documental “Vivir de la luz” http://vimeo.com/34326801

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Este documental habla precisamente de este fenómeno tan desconocido para la mayoría. El documental nos muestra a través de entrevistas, a distintas personas que supuestamente pueden sobrevivir sin comida y algunas incluso sin bebida durante meses y años. Se muestran también algunos experimentos realizados por médicos en hospitales para estudiar estos casos. En todos ellos, los entrevistados dicen vivir exclusivamente de la luz solar.

¿Será posible que los mensajes de los yoguis sobre el poder que podemos adquirir sobre nuestro cuerpo y mente sean verdaderos?, ¿es cierto que tenemos un potencial increíble por desarrollar?, ¿Conocemos realmente tan poco sobre nuestra esencia y los poderes que somos capaces de desarrollar como seres humanos?, quizá después de ver el documental algunas de estas dudas se aclaren para ti.

Namasté!

 

 

 

MANTRAS Y SUTRAS

El objetivo de la meditación es calmar la mente y finalmente dejarla libre de pensamientos para poder observar lo que hay más allá de los mismos, experimentar el ser interior. Una manera común de iniciar la meditación consiste en concentrarse en algo. A mi me gusta empezar con una meditación de respiración, sintiendo como el aire entra y sale lentamente de mis pulmones. A esta meditación se le puede añadir un mantra. Pero ¿de donde vienen los mantras?, ¿quién se los inventó y que diferencia hay entre mantra y sutra?, estas cuestiones son las que me gustaría contarte en este post.

La palabra mantra consta de dos partes: “man” que es la raíz de la palabra “mente” y “tra” que significa “herramienta”. Por tanto, el término mantra se puede traducir como “herramienta para la mente”. El mantra por tanto es un instrumento que podemos utilizar para “domar” la mente, mantenerla enfocada en la repetición de los sonidos y de esta forma evitar que divague y se disperse.

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¿Pero de donde vienen los mantras?, ¿quién los inventó?

La antigua tradición de sabiduría védica analizó los distintos sonidos de la naturaleza, las vibraciones del mundo que nos rodea. Así estudiaron y meditaron sobre el sonido del mar, del viento entre los árboles, del trueno en la tormenta, del crepitar del fuego. Según los vedas, estos sonidos son la expresión de la mente cósmica.

El universo manifiesto, que aparentemente está formado por objetos sólidos, en realidad está constituido por vibraciones (tal y como afirma la física cuántica). Se dice que los sabios de la antigüedad escuchaban esas vibraciones cuando estaban en meditación profunda y las “traducían” en mantras.

Los vedas también afirman que si recitas en voz alta un mantra, su patrón específico de vibraciones tiene unos efectos que puede llegar a dar lugar a sucesos físicos. Este concepto tan curioso y a la vez difícil de entender ha sido practicado por numerosas culturas que cantaban para crear vibraciones especiales, sonidos del universo que eran capaces de materializar algo de la nada, moviendo energía de lo no manifiesto a lo manifestado.

El mantra de la respiración por ejemplo es So-hum, si pones atención a tu respiración, podrás escuchar so al inhalar y hum (lease “ham”), al exhalar.

Y ahora bien, ¿Qué es un sutra?, un sutra es un mantra con significado. El mantra en si mismo no significa nada, su eficacia radica en la vibración que produce, por tanto no importa que no entiendas sánscrito, funcionará igualmente. El mantra es sólo un sonido, una energía. Se convierte en sutra cuando hay una intención codificada en el sonido. Los sutras como los mantras nos permiten transcender a una conciencia más profunda. Los mensajes de los sutras son simples y complejos al mismo tiempo. Por ejemplo tenemos el sutra “Aham Brahmasmi” (la esencia de mi ser es la realidad última, raíz y sustento de todo lo que existe). Un sutra como este, encierra en sí mismo su comprensión total, aunque podrían escribirse incontables páginas para explicar su significado profundo.

Probablemente los sutras más famosos son los yoga sutras de Patánjali, filósofo que reunió en sus sutras los principios del yoga y sobre el que se basan todas las escuelas de esta disciplina. En los próximos posts me gustaría ir analizando algunos de estos sutras. 

Recomendación: Practica la meditación “So hum” en cualquier momento, en el autobús, en el metro, en el trabajo. Lo puedes hacer en silencioso, escuchando mentalmente el mantra acompasado a tu respiración. Te mantendrá centrado y conectado con tu ser interior.

Feliz meditación